Sparx, un divertido e interactivo tratamiento para la depresión infantil

Sparx, un divertido e interactivo tratamiento para la depresión infantil

 

Un grupo de psiquiatras de Nueva Zelanda ha creado Sparx, un juego para combatir la depresión infantil, en el que se muestra un mundo imaginario donde un joven asume un papel positivo y salva al mundo de la desesperación.

Sparx fue desarrollado con la ayuda de jóvenes para combatir la depresión leve o moderada, aunque también puede ayudar ante cuadros de ansiedad o estrés. El videojuego se basa en un tipo de terapia llamada cognitivo-conductual o TCC. La posibilidad de llevar a cabo este tipo de terapias de forma individual, a través de un ordenador, es lo que convierte a Sparx en una fórmula revolucionaria de tratamiento psicológico, porque permite a los jóvenes afrontar sus problemas solos y a su ritmo.

Esta terapia se centra en los vínculos entre la manera de pensar del paciente (sus “conocimientos”), lo que hacen (su “comportamiento”) y cómo se sienten. El videojuego enseña habilidades sobre cómo hacer frente a los pensamientos y sentimientos negativos, ayudando a la gente a pensar de una manera más equilibrada y útil, y conseguir que hagan cosas que les gusta o que les dan un sentido de logro.

En el mundo imaginario de Sparx, el jugador se mete en la piel de un avatar que destruye los pensamientos negativos con bolas de fuego para salvar al mundo de la desesperación y el pesimismo.

Al inicio, el jugador se encontrará con una guía. A continuación, personalizan su avatar y dan comienzo a un viaje por siete provincias, donde deben completar las misiones que restauren el equilibrio en el mundo y derrote a los pensamientos negativos, alegorizados en molestos mosquitos. En el camino, el jugador se encontrará con diferentes personajes, tendrá que resolver puzzles y deberá completar minijuegos.

A medida que completa cada misión, la guía le va explicando cómo puede utilizar sus nuevas habilidades para sentirse mejor, resolver problemas y disfrutar de la vida en el mundo real.

Cada nivel tiene una duración de una media hora, por lo que el tratamiento a través del videojuego está ideado para hacer uno o dos niveles cada semana.

Las pruebas científicas que se han desarrollado con el videojuego demuestran que funciona igual que el tratamiento estándar, y que incluso ofrece resultados más satisfactorios para índices más agudos de depresión.