Ingress: Un juego que cambia tu vida a través de la realidad aumentada

 

Los entornos de realidad aumentada van ganando terreno en el escenario lúdico cotidiano, aunque aún de forma tímida. Sin embargo, empiezan a verse casos sorprendentes de penetración mundial, como sucede con Ingress, que ya cuenta con millones de seguidores que han transformado sus vidas en un paseo bélico por sus ciudades.

Con descarga gratuita, el usuario de Ingress tendrá que «alistarse» al iniciar el juego en uno de los bandos que pueblan el mundo: el de Los Iluminados y La Resistencia. A partir de este momento, habrán entrado en una lucha encarnizada por ocupar y colonizar los rincones de todo el planeta.

A través del GPS, el dispositivo móvil reconoce la ubicación real del usuario y la posibilidad de ocupar los puntos estratégicos repartidos por todo el mundo. Para ello, el jugador dispone de una energía (Materia Exótica o XM), que podrán gastar para realizar acciones como conquistar o controlar portales, que suelen ubicarse en localizaciones de interés de las ciudades, tales como monumentos o edificios históricos.

Cada portal pertenece a uno de los bandos en litigio mundial, lo cual aparece identificado por los resonadores, los objetos que sitúan las coordenadas físicas reales de la ocupación. El jugador podrá invadir un portal del enemigo y hacerse con sus resonadores.

Al comenzar a jugar, una de las primeras acciones posibles es la de «hackear» un portal que no esté ocupado. Para ello, el usuario debe acercarse a una distancia inferior a los 40 metros de uno de estos portales y extraer materia exótica y resonadores. Con ellos en tu poder, ya se puede reclamar esta ubicación para tu bando, algo que aparecerá representado en el mapa mundi con el color de la facción.

La siguiente función posible será la de enlazar portales entre sí, una fórmula con la que se consigue la creación de «áreas de influencia», un factor que contribuye al valor de influencia global del bando al que pertenezca el usuario, lo que determina el nivel de triunfo de dicha facción en la batalla global.

Haciendo enlaces, el jugador va ganando fuerza de acción. Así, si al principio sólo puedes enlazar portales muy cercanos, al tener un corto nivel, se va ganando alcance a medida que se van ejecutando. Con ello se consigue interferir las líneas enemigas, ya que los enlaces entre ciudades impiden que jugadores de la facción contraria puedan acceder a determinados puntos, ya que los enlaces enemigos no pueden cruzarse.

Del mismo modo, se puede usar la materia exótica para atacar los resonadores de un portal del bando rival, hacerse con ellos e instalar los resonadores propios en su lugar, cambiando el color de un portal. Con ello, se abre la puerta a la guerra mundial, con la permanente posibilidad de atacar y recibir ataques.

El carácter social de Ingress es lo que le da una viralidad aún mayor. Así, los jugadores pueden ayudarse entre sí a través de comunidades, de tal forma que si un jugador no puede defender un portal determinado por no encontrarse en dicha ubicación, puede recurrir a un compañero para que le ayude.

Para ello, el juego cuenta con un sistema interno de mensajería, que permite al usuario conocer de forma inmediata a los jugadores de su misma facción y de su misma área: su comunidad bélica.

Ingress, además, está desarrollado a conciencia para que el jugador no pierda la constante actividad. Así, la ocupación de un portal no garantiza su permanencia si no existe una conservación constante. Su propietario deberá pasar con frecuencia por él y recargar sus resonadores con su barra de energía. De lo contrario, podrá pasar a ser un portal neutral u ocupado con facilidad por el enemigo.

Pero no todo es ocupar. Otro paso es el de construir nuevos portales, una acción que permite al usuario ganar niveles como agente, obteniendo más capacidad de acción y más poder.

Otro elemento llamativo de Ingress son las misiones, que introducen a estas características el renovado planteamiento de acciones concretas, como encontrar objetos o piezas ubicadas por todo el mundo y enriquecer con ellas a la facción a la que se pertenece.

Un juego, en definitiva, revolucionario, que ha democratizado el uso de la realidad aumentada y la ha diversificado por todo el mundo a través de los dispositivos móviles. Un juego que hará que el usuario interactúe con su realidad como hasta ahora no lo había hecho, y que ha creado todo un entramado de conductas vinculadas a su actividad, como el cambio de ruta para visitar un portal, el acudir andando en lugar de en coche o autobús para poder hackear, regresar con frecuencia a determinados puntos para recargar.

Encuesta de Ingress

Una muestra clara de la influencia que Ingress ejerce en sus usuarios la refleja la reciente encuesta publicada sobre sus usuarios. En ella, el 88% había visto lugares que de otro modo no se habrían visto, el 74% de la gente se había reunido con compañeros de juego y 29% dijo que había hecho nuevos amigos.

La influencia en la propia vida se evidencia en que Ingress ha hecho caminar más al 93% de los jugadores, mientras que el 24% ha ido en bicicleta y el 10% corriendo.

Especialmente sorprendente es el 2% de los usuarios que ha hecho viajes en avión sólo para registrar entradas y colonizar lugares del mundo.