Argentina recupera las Malvinas en una recreación del Counter Strike

 

En los últimos tiempos venimos asistiendo a la recreación de videojuegos antiguos con motivos actuales. Ello, unido a la tendencia hispanoramericana de llevar al mundo de videojuego su pasado militar reciente tiene un resultado inmediato en Malvinas, una recreación del mítico Counter Strike llevado a cabo por la firma Dattatec.

Para ello, la compañía ha diseñado el mapa de las Islas Malvinas a través del reconocido videojuego de combate Counter Strike, recreando el escenario del combate entre argentinos y británicos de 1982.

Escenarios, locales y monumentos reales del archipiélago se encuentran en un juego que, entre otros, recrea al detalle el Cementerio Argentino, el  Puerto Argentino, el edificio del periódico Penguin News, la oficina de correo de las islas, la catedral de Stanley, el banco, el hotel Malvina House o el establecimiento donde se encuentra la firma Falkland Islands Company, todos ellos con un cartel de fondo donde se lee en grande «Las Malvinas son argentinas».

Malvinas es un juego bélico, de acción, en el que los soldados argentinos deben enfrentarse a los militares británicos para recuperar el control de las islas, una recreación de la recordada batalla de 1982 con la que Dattatec ha querido «honrar a los caídos».

El jugador comienza manejando la estrategia militar del bando argentino en el Cementerio Argentino, que se enfrenta al bando inglés, agrupado en el Puerto Argetino. El juego tiene una clara postura política, crítica hacia la ocupación de las islas y de rebeldía virtual, donde los soldados británicos son denominados terroristas, y donde no se exhibe ninguna bandera de Reino Unido, sólo de Argetina.

El juego, desarrollado hace dos meses, nace justo cuando la tensión entre los dos países se ha avivado, como consecuencia del referéndum en el que los ciudadanos británicos de Malvinas votaron masivamente a favor de permanecer bajo jurisdicción británica. El referéndum ha sido muy criticado por el Gobierno argentino, cuya presidenta, Cristina Fernández, no ha reconocido.

En la guerra de las  Malvinas murieron 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños.