El ministerio del tiempo

Un profesor introduce El Ministerio del Tiempo en sus clases de Historia

 

La forma y la rapidez con la que los profesores españoles están asimilando las estrategias de gamificación llama poderosamente la atención. Ya contábamos meses atrás la experiencia desarrollada por un profesor de un instituto con la estrategia de Zombiología, para impulsar en sus alumnos el aprendizaje de la biología a través de un holocausto zombie. Ahora, otra experiencia nos llega con una frescura muy positiva.

De nuevo un profesor de Secundaria, en este caso de historia, abraza la gamificación con una iniciativa en la que introduce en su clase el hilo argumental de la serie televisiva El Ministerio del Tiempo. Con más de 3 millones de espectadores y un gran interés entre la comunidad de jugadores de rol españoles, la serie se perfiló para este profesor como una gran oportunidad para captar el engagement de sus alumnos. En la serie, un grupo de agentes se encarga de garantizar que la Historia permanezca inalterable tratando de evitar acontecimientos que pudieran cambiar su curso. Para ello, estos agentes viajan en el tiempo a través de puertas que conectan el presente con numerosos momentos del pasado.

Nacho, este imaginativo profesor de Historia, decidió introducir la serie en sus clases como si de un juego de rol se tratase. Aprovechando el tema de la colonización de América, planteó a sus alumnos la posibilidad de que alguien pretendiese en el pasado secuestrar y eliminar a Fray Bartolomé de las Casas, defensor de los nativos americanos, para impedir la promulgación de leyes tolerantes y justas, poniendo en peligro no sólo las vidas de millones de indígenas, sino también el progreso de los Derechos Humanos.

La aventura traslada a los alumnos/jugadores a la Guatemala de 1540, antes del viaje que Bartolomé de las Casas debía iniciar para entrevistarse con el emperador Carlos V y darle una visión del despotismo con que sus súbditos trataban a los nativos americanos. En el juego, el fraile ha desaparecido y su paradero es desconocido, después de que unos encomenderos hayan decidido forzar al fraile a cambiar de opinión, alterar su discurso y destruir sus textos.

Para esta misión, se ha elegido como personajes a una combinación de fuerza guerrera, influencia nativa, dominio de la diplomacia y gestión de recursos ajenos, con Rodrigo Díaz de Vivar (el Cid), Malintzin, doña Marina, fray Juan de Yepes (futuro San Juan de la Cruz) y un pícaro llamado Guzmán de Alfarache. Para ello, quince alumnos deben resolver el conflicto con sus decisiones, razonamientos y trabajos.

El sistema de juego seleccionado para ello es un FATE acelerado sobre otros, ahondando más en tareas como la lectura, la elaboración y resumen de textos breves…

Al final, la creatividad de los alumnos, su imaginación, el estímulo que le supone conectar con una serie de éxito actual, el estímulo propio que genera la implicación en un juego de rol y una temática apasionante conectado con acontecimientos históricos extraídos de la materia… Todo un cóctel que combina en una adecuada estrategia de gamificación aplicada al aula, donde, una vez más, se demuestra que la capacidad que tiene el juego parta transformar los procedimientos y los contextos no tiene límites.

Seguiremos de cerca a este ingenioso profesor y su filosofía albergada en el blog 1d10 en la mochila.