El Bueno, El Malo y El Tesorero: Prueba tu resistencia a la corrupción

El Bueno, El Malo y El Tesorero: Prueba tu resistencia a la corrupción

Uno de los asuntos que más ríos de tinta ha suscitado en torno a la política en los últimos años es el que tiene que ver con la corrupción. El debilitamiento de la credibilidad política y la falta de implicación del ciudadano con los asuntos electorales tiene que ver con la progresiva mala imagen que la política ha adquirido debido a la corrupción.

Ante la corrupción, todo son rechazos y opiniones generalizadas. Pero, ¿qué sucedería si nos ponemos delante de los resortes que habitualmente generan situaciones de corrupción en el ámbito político? Eso es lo que se ha propuesto El Bueno, El Malo y El Tesorero, un serious game francés que reproduce situaciones reales de corrupción vividas en ayuntamientos y que plantea al jugador el reto de superarlas.

En El Bueno, El Malo y El Tesorero, el jugador encarna el papel del nuevo tesorero de un ayuntamiento francés. Su carrera comienza en 1993 y termina, si todo va bien, veinte años después. Si cae en alguna conducta corrupta, perderá.

Sin embargo, no todo es tan fácil. El equilibrio de intereses en la toma de decisiones políticas hace que tenga que adoptar decisiones de uno y otro calibre en según qué momento, ya que una conducta totalmente limpia produce efectos contradictorios.

Sus creadores subrayan que una de las principales conductas del jugador que juega por primera vez es querer adoptar el papel de un político modelo, cien por cien limpio e incorruptible. Sin embargo, pronto comprobará cómo, con esta forma de actuar, es despedido rápidamente, ya que el Ayuntamiento se queda con los bolsillos un poco vacíos.

En cada momento del juego, el jugador se enfrenta a los problemas diarios que surgen en la tarea de administrar una ciudad. Mediante juegos de conversación, tendrá que enfrentarse a actores que a veces tienen intereses opuestos, y todos necesitan de la intermediación del jugador.

Al comenzar el juego, ya aparece el primer dilema, sobre si aceptar una pequeña propina de un empresario que quiere obtener una oferta y que resulta ser un buen amigo de la alcaldesa. ¿Es corrupción o intercambio de buenas prácticas?

Creado por la agencia Journalism++, este serious game muestra de qué forma la corrupción abarca un amplio espectro de la actividad municipal y de la vida cotidiana de un política y cómo, en ocasiones, evadirla supone un esfuerzo de reflexión acerca de la idoneidad o no de tal o cuál acción.

El diseño del juego supuso tres meses de desarrollo, pero su creación data de hace dos años. Todos los ejemplos de corrupción que aparecen en el videojuego han requerido de una larga búsqueda, ya que son tomados de hechos reales.

Puede jugar en este enlace